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¿Qué piensa una mujer al día siguiente que se despierta después de terminar con su novio?

Estoy pensando en esa curiosa situación del tiempo y el espacio: Si no combinan dos seres humanos en el mismo tiempo y espacio no pueden verse.
Igual con las almas, si no combinan en ciertas dimensiones espirituales tampoco se encuentran… Tal vez una vea a la otra pero la otra no note su presencia.
Porque coincidir no es un verbo fácil, es una explosión mágica. Puede que lo hagas en tiempo y espacio pero no en ganas de querer estar ahí y un sin fin de combinaciones que marcan la diferencia entre los que se quedan y los que se van.
La cuestión es no forzar las cosas y desesperarme porque la otra persona me vea, fue un trabajo inútil… podré levantar las manos, brincar, gritar, o intentar devolverle la vista por algún medio, pero el error radica en pensar que esa alma no tiene vista, es sólo que no me vio a mí… o peor aún, decidió ignorarme.
Si te pasó como a mí tal vez nos toca sabernos invisibles… pero alégrate, es sólo ante sus ojos. ¿Que queda? esperar por alguien que desee encandilarse de ti. ¿Consejos? No culpes ni busques ninguna razón aparente. Piensa que “no coincidieron” y no te aferres a la esperanza de que algún día suceda, porque si brincaste lo más alto que pudiste, le pusiste sus manos en tu cara y trataste de describirle lo que eras y aún así no supo quién estaba enfrente y lo que estabas dispuesta a acurrucarte, ni un truco de magia lo lograría.
Por más que quieras darte a manos llenas, tus manos se quedan vacías cuando la otra persona no quiere recibir nada de ti.

Lo importante es reconocer que no nos vieron y ¿Qué nos toca? Afinar los ojos, vivir procesos que nos vuelvan más sensible para no ser ciegos… porque entre esas almas que rondan por el mundo, una de ellas, confío, tiene unos deseos tan grandes de coincidir conmigo que tal vez sólo está esperando a que no sea ciega, por estar pensando en el alma que no me vio.